Me levanto de la silla donde me maquillé para dirigirme a un espejo que me permite verme completa. Solamente hay una palabra para definir cómo luzco: deseable.
No puedo evitar sentir mariposas voraces en el vientre. Pareciera que me despedazaran las entrañas. Los nervios taladran mis pensamientos. La ansiedad hace de los segundos, pesadas eternidades. Pero todo valdrá la pena.
Y le escucho llegar, es cuestión de instantes para que su perfume invada mis sentidos. Sus manos se pasean por mi cintura, y lo recibo con un suspiro ahogado. Conoce cada rincón de mi cuerpo, cada truco para volverme loca. Así de simple soy ante él.
Siento cómo besa mi cuello, pasando por mi nuca y bajando por mi espalda. Sus dedos rozan mis brazos, paralizándome completamente. No puedo evitar voltear, apresurada, buscando sus ojos antes de comerme sus labios. Tomo con fuerza el cuello de su camisa, halando su corbata, escuchando quejidos roncos, sintiendo su sonrisa menguar ante mis besos. Así de simple es ante mí.
Sus manos escapan a mis piernas, acariciándolas con infinita antelación. Le regalo mis gemidos más virginales, mientras da pequeños mordiscos a mis hombros. No controlo mis manos, que buscan entre tanto anhelo, su abdomen. Cómo me gusta el calor que emana su cuerpo, sus manos de hombre que me hacen sentir tan niña, la suavidad de su piel que lo hace tan vivo ante mis manos inquietas.
Con total confianza, se recuesta encima de mí, dejándome en claro lo mucho que le gusto. Nuestras intimidadas no tardan en hacernos desear que se vaya cualquier prenda que tengamos puesta. Le beso, con toda la posesión que tengo sobre él, sintiendo cómo su lengua lucha con la mía, mientras suelto suspiros. Sé lo mucho que eso le provoca, y me lo deja en claro con tan intensas estocadas a mi entrepierna.
Aruño su espalda, mientras intento desnudarle, cuando sus labios van a mi oreja y susurra, con voz ronca: − Me encantas. −
5:00 a. m. Acalorada, sudada, y con los látidos a millón. Y luego de unos segundos, me doy cuenta de que he estado soñando, de nuevo,... con él.
Sonrío, sabiendo que cada vez me vuelvo más loca por él...
...Así de simple.

No hay comentarios:
Publicar un comentario